CORONA

COVID-19 / UNA EXTREMEÑA EN MADRID

8 de enero de 2020.
UNA FECHA PARA LA HISTORIA.

«Un nuevo virus transmitido de animales a humanos, tras la misteriosa neumonía china”. Este fue el primer titular que El Independiente publicó sobre el coronavirus hace tres meses, el 8 de enero de 2020. En ese momento sólo había 60 casos y ningún fallecido. 

El 11 de marzo la OMS declara la pandemia por el coronavirus.

Lo veíamos muy de lejos, pensábamos que aquí no llegaría y ZAS en toda la boca. Ahora me arrepiento porque he sido de las que en un principio se lo tomaban a “cachondeo”. Tomo las medidas necesarias para evitar el contagio desde el primer día pero algún que otro stories he subido en el gimnasio mientras me lavaba las manos los 20 segundos que dura el cumpleaños feliz.
Entré en un ataque de risa cuando fui al supermercado y vi que la gente corría como si no hubiera mañana, apenas quedaba nada (aún sigo sin papel higiénico por si alguien me quiere tirar un rollo por la ventana). 
Pongámosle algo de humor a toda esta historia.

Hoy 15 de marzo hay más de 6.500 casos, 512 dados de alta y 195 muertes.

Llevo 5 días encerrada en casa haciendo la cuarentena. Estoy orgullosa de mi decisión de última hora. El jueves me entró la histeria y casi soy de esas que hacen la maleta y se vuelve a casa pero gracias a dios, en casa nos paramos a pensar y decidimos hacer lo correcto. Analizamos nuestra última semana: manifestación del 8M (posibilidad de contagio), gimnasio (posibilidad de contagio), visitas al hospital (posibilidad de contagio), vamos que nos encontramos como un rosa pero teníamos todas las papeletas de llevar el bicho dentro.

Esta pandemia es horror en toda regla pero en nosotros está el intentar buscarle cosas positivas para pasar “el encierro” de la mejor manera posible. ¿Qué no puedes salir a pasear? Súbete a la azotea y mantén una conversación con la vecina a 500m de distancia. ¿Qué tienes que estar en casa 10h? Aprovecha para hacer esa receta que nunca te ha dado tiempo a hacer, esa maratón de series que tenías apuntada desde hace 3 meses o quítale el polvo a ese libro que lleva más de un año en la estantería en la misma posición.

En mi caso, he aprovechado para: adelantar trabajo (dos páginas web), que aprovecho estas líneas para manifestar la efectividad del teletrabajo. ¡Ojalá las empresas se pongan, a partir de ahora, las pilas en esto! He sacado mi versión “MasterChef” al más modo “#Realfood” haciendo recetas que jamás imaginaría. Los alquileres de Madrid ya sabéis cómo están por los que no vivo en una mansión así que aprovecho la azotea para airearme, coger vitamina D del sol y hacer ejercicio.
¡Joder, ahora que le había pillado el truqui al gimnasio, va y me lo quitan!

Del mismo modo que estoy orgullosa con mi decisión de apoyar la campaña #YoMeQuedoEnCasa, #YoElijoSerResonsable, me llena de rabia toda esa gente que ha aprovechado el “teletrabajo” o la cuarentena para irse de vacaciones a la costa o a las zonas rurales poniendo así en peligro la salud de muchos.

Me muero de ganas de volver a Hervás para coger oxígeno, pasear por el pantano y sobre todo, ver a mis familia y amigos. Pero creo que tendrá que esperar un poquito, hay mucha gente de riesgo y la sanidad de allí ya sabemos cómo va. Bueno, no me enrollo mucho más, espero que los que os habéis movido de Madrid al menos hagáis la cuarentena ya sea en la costa como en Hervás. ¡Pensad en la gente mayor y en aquella que tenga alguna patología!

Me despido de este post aplaudiendo a todas aquellas personas que están arriesgando su vida por la de los demás.
Enfermeros/as, médicos, auxiliares…un olé para todos ellos!

Ojalá que hayan pasado 6 meses y estemos todos brindando con una caña en una terraza.

VENCEREMOS AL BICHO

Un abrazo virtual a tod@s y besos en el aire.

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